La nevada deja 19 muertos en Estados Unidos

La nevada deja 19 muertos en Estados Unidos

Luego de arrojar cerca de 60 centímetros de nieve sobre el área de Washington, la tormenta se fortaleció inesperadamente el sábado mientras avanzaba con rumbo al norte hacia el área metropolitana de Nueva York, hogar de cerca de 20 millones de personas.

Pese a que las carreteras están cada vez más limpias, los vehículos desenterrados y las aceras por fin visibles, las autoridades de buena parte de la costa este pidieron a los conductores que evitaran usar el automóvil en la medida de lo posible, para poder terminar de retirar la nieve de las vías.

El fenómeno afectó a 85 millones de personas, la cuarta parte de la población del país.

Fue una tormenta en la que, según la estación de monitoreo de Central Park, cayeron 68,07 centímetros de nieve, solo superada por los 68,33 centímetros que hubo en febrero de 2006, la nevada más fuerte en Nueva York desde que comenzaron los registros, hace siglo y medio.

"La elección del momento oportuno no pudo ser mejor", afirmó el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, en una rueda de prensa para hacer una evaluación del impacto de la tormenta de nieve y hacer nuevas recomendaciones.

Al menos 29 personas fallecieron: cinco en Nueva York, seis en Carolina del Norte, cinco en Virginia, dos en Kentucky, y una en Maryland, Arkansas, Ohio, Delaware y Washington.

Más de 11,000 vuelos fueron cancelados durante los tres días de tormenta en los diferentes aeropuertos de la zona afectada, según el sitio web especializado FlightAware.

Los vehículos privados comenzaron a circular hoy en Nueva York libremente al levantarse la prohibición que estaba vigente desde el sábado por la tarde a causa de la gran nevada, una de las mayores en la historia de la ciudad.

Los récords de nevascas también casi fueron batidos en Filadelfia y Baltimore.

Sin embargo, la Madre Naturaleza -después de golpear a los residentes de la costa este con una de las peores tormentas en décadas- parecía ser más indulgente este domingo, con pronósticos de sol y cielos azules que elevarían las temperaturas, lo que facilitaría la remoción de la nieve.

Los tres aeropuertos de la región (John F. Kennedy, LaGuardia y Newark, en Nueva Jersey) no registraban despegues ni aterrizajes desde las primeras horas del sábado.

Los habitantes de Nueva York realizaban hoy las tareas habituales de cualquier día laborable, con mucha nieve acumulada en las calles, lo que dificulta los desplazamientos, y con retrasos en los sistemas de transporte público.

Un ejército de camiones barrenieve limpiaba las calles de la ciudad. Jonas, nombre oficial de la tormenta, estuvo acompañada de rachas de viento de más de 80 km/h.

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