Acusan a Temer de obstaculizar la causa de "Lava Jato"

Michel Temer

El fiscal General de Brasil, Rodrigo Janot, acusó al presidente, Michel Temer, y al ex candidato presidencial Aecio Neves, de actuar conjuntamente para obstruir a la Justicia en las investigaciones por corrupción del Lava Jato.

Temer reaccionó con energía frente a esas sospechas y afirmó que no renunciará y que comprobará su inocencia ante la justicia en un mensaje a la nación transmitido este jueves, que ha sido hasta ahora su única aparición pública desde que estalló el escándalo.

Refiriéndose al encuentro de Temer con el empresario Joesley Batista, blanco de cinco operaciones de la Policía Federal que investigan el pago de millonarios sobornos a autoridades públicas, señala que éste se realizó casi de forma clandestina y considera que la simple decisión de recibirlo 'ya guardaría una buena dosis de escándalo'. Teniendo como base estas declaraciones de los directivos del grupo JBS, todo parece indicar que Temer está al borde de un precipicio.

Saud asegura que la empresa benefició a Temer en la campaña de 2014 (en la cual revalidó su condición de vicepresidente de Rousseff) con pagos ilegales por un monto de 15 millones de reales (6,37 millones de dólares al cambio medio de ese año), en retribución de una "actuación favorable" a los intereses de J&F.

Los testimonios fueron difundidos por la Corte Suprema brasileña y alcanza a cuatro ministros del actual Gobierno, a decenas de parlamentarios, a dos gobernadores y solo resquebrajan más la base política del presidente Michel Temer.

Batista también declaró que acordó a fines del año pasado con el diputado Rodrigo Rocha, suspendido de su escaño por el Supremo y muy cercano a Temer, que pagaría al ya entonces mandatario una comisión del 5 % sobre la facturación de una empresa eléctrica de JBS que precisaba una licencia para operar.

Por su parte, en el caso de Lula da Silva y Dilma Rousseff, las confesiones admitieron que le facilitaron a JBS la obtención de multimillonarios créditos con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, organismo estatal que también está bajo lupa por denuncias de corrupción con Petrobras.

El propietario de una de las principales empacadoras de carne de Brasil le dijo a las autoridades que había transferido 150 millones de dólares a cuentas en paraísos fiscales de los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff.

Batista admitió que esos créditos irregulares obtenidos con el BNDES ayudaron a la expansión de la compañía, que en los últimos años se convirtió en uno de los gigantes cárnicos a nivel global.

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